Qué es el Parkinson: síntomas, causas y tratamientos

Qué es el Parkinson: síntomas, causas y tratamientos

La enfermedad de Parkinson es un trastorno que afecta el movimiento y la coordinación, pero con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, es posible mantener una buena calidad de vida.

Cualquier síntoma o diagnóstico neurólogo asusta, pero la información es la mejor herramienta para enfrentar cualquier condición de salud.

En la Clínica Santa Isabel, acompañamos a nuestros pacientes y sus familias con un enfoque integral. En este artículo, te explicamos de forma sencilla pero rigurosa qué es el Parkinson, qué sucede en el sistema nervioso cuando aparece esta afección y qué podés hacer al respecto.

¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo del sistema nervioso que afecta principalmente el movimiento.

Ocurre cuando las neuronas en una zona específica del cerebro comienzan a deteriorarse o morir. Estas células son las encargadas de producir dopamina, un mensajero químico esencial para que los movimientos del cuerpo sean fluidos y coordinados.

El mal de Parkinson es un proceso crónico que, si bien suele asociarse a los temblores, involucra muchos otros aspectos de la salud física y emocional.

Síntomas de Parkinson: mucho más que temblores

Los síntomas de Parkinson suelen aparecer de forma gradual y, a veces, son tan sutiles que pasan desapercibidos en las etapas iniciales. Muchas personas creen que el único indicio es el movimiento involuntario de las manos, pero hay otros signos a los que deberías prestar atención:

  • Temblores: generalmente comienzan en una extremidad, como la mano o los dedos, incluso cuando la persona está en reposo.

  • Lentitud en los movimientos (bradicinesia): con el tiempo, la enfermedad de Parkinson puede hacer que las tareas cotidianas sean difíciles o tomen mucho tiempo. Tus pasos pueden volverse más cortos o te puede costar levantarte de la silla.

  • Rigidez muscular: puede haber tensión en los músculos de cualquier parte del cuerpo, lo que limita la amplitud de movimiento y causa dolor.

  • Alteración de la postura y el equilibrio: las personas con Parkinson suelen encorvarse y caerse con frecuencia.

  • Pérdida de movimientos automáticos: se reduce la capacidad de realizar acciones inconscientes. Podés disminuir tu parpadeo, dejar de balancear los brazos al caminar o perder expresión facial espontánea.

  • Cambios en el sueño y en el estado de ánimo: por la falta de dopamina, podés tener episodios de depresión, ansiedad e insomnio, entre otros.

Causas del Parkinson: ¿por qué ocurre?

A pesar de los avances científicos, las causas del Parkinson aún no se conocen con exactitud. Sin embargo, los expertos coinciden en que es una combinación de factores.

  • Genética: el Parkinson no es hereditario necesariamente, pero hay mutaciones en ciertos genes que aumentan tu riesgo de padecer la enfermedad.

  • Desencadenantes ambientales: la exposición a pesticidas, metales pesados o solventes podría influir en el desarrollo del mal del Parkinson.

  • Presencia de cuerpos de Lewy: son cúmulos de proteínas específicas dentro de las neuronas que eventualmente las matan. Por eso, se consideran marcadores clave de la enfermedad.

  • Edad y sexo: es más común en hombres mayores de 60 años.

Tratamiento para el Parkinson: ¿existe una solución definitiva?

Hoy en día, todavía no se ha hallado la cura del Parkinson, pero los avances en medicina han sido exponenciales.

Como no se puede evitar la muerte de las neuronas, el objetivo actual del tratamiento del Parkinsones controlar los síntomas y mantener la autonomía del paciente durante el mayor tiempo posible. Acá te contamos cómo.

Tratamiento farmacológico

La mayoría de los medicamentos para el Parkinson buscan reemplazar la dopamina faltante o imitar su efecto en el cerebro.

Estos fármacos ayudan a reducir significativamente la rigidez y a mejorar la coordinación de los movimientos.

Terapias de apoyo

El ejercicio físico, la fisioterapia y la fonoaudiología son pilares fundamentales en el tratamiento para el Parkinson.

Estas disciplinas ayudan a trabajar el equilibrio, la flexibilidad y la capacidad de habla, que pueden verse afectadas con el tiempo.

Intervenciones avanzadas

Cuando los medicamentos no brindan el alivio suficiente o pierden eficacia, existen opciones quirúrgicas.

En la Clínica Santa Isabel, contamos con una unidad de neurocirugía funcional y movimientos anormales, en la que un equipo multidisciplinario aprovecha la propia conducción nerviosa para corregir la función alterada del sistema nervioso central o periférico.

Sacá turno por teléfono, WhatsApp o en el portal de autogestión para una evaluación precisa.

Qué empeora el Parkinson y cómo cuidarse

Además del tratamiento médico, el estilo de vida influye directamente en la evolución del mal de Parkinson.

Desde Clínica Santa Isabel, te recomendamos evitar el estrés, el insomnio y el sedentarismo, ya que son factores que a menudo intensifican los síntomas motores y la fatiga.

Agendá tu consulta neurológica en la Clínica Santa Isabel

Si vos o alguien que conocés presenta los síntomas del Parkinson, la pronta consulta con un neurólogo es fundamental. Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento de forma oportuna y aumentar la calidad de vida de la persona.

En la Clínica Santa Isabel, te ofrecemos un equipo de profesionales dedicados a brindarte un diagnóstico preciso y un plan de cuidado personalizado. Sacá un turno con nuestros especialistas en neurología hoy.