Gastritis: síntomas más comunes y señales de alerta
Gastritis: síntomas más comunes y señales de alerta
¿Sentís un ardor en la boca del estómago después de comer? Si esa sensación se volvió parte de tu rutina, puede que tengas gastritis.
La gastritis es una de las consultas más frecuentes en gastroenterología. Muchos pacientes la describen como acidez o pesadez al comer, pero ¿por qué ocurre exactamente y cuál es la solución?
En la Clínica Santa Isabel, sabemos que los problemas digestivos pueden afectar directamente tu calidad de vida. Por eso, en este artículo, te contamos todo sobre los síntomas de la gastritis y cuándo es el momento de buscar ayuda profesional para evitar complicaciones a largo plazo.
¿Qué es la gastritis?
La gastritis es la inflamación de la mucosa gástrica, que es la capa de células que reviste el estómago por dentro y lo protege de la acidez de los jugos gástricos.
Cuando esta barrera protectora se debilita o se daña, el ácido comienza a debilitar las paredes estomacales, generando una sensación de quemazón. Esto puede ocurrir de forma puntual o prolongada, causando dos tipos de gastritis, según el caso:
1. Gastritis aguda
La gastritis aguda es una inflamación repentina del revestimiento del estómago.
Dura pocos días y, si es un cuadro leve, puede mejorar por sí sola. Sin embargo, si hay dolor intenso y/o sangrado, requiere atención médica inmediata porque se puede complicar el cuadro y provocar una úlcera.
2. Gastritis crónica
La gastritis crónica se desarrolla lentamente durante meses o incluso años. Si no se trata, puede adelgazar la mucosa gástrica, un proceso conocido como atrofia gástrica.
Pero en general, los síntomas suelen ser más leves, lo que lleva a muchos pacientes a “acostumbrarse” al malestar sin saber que la gastritis crónica tiene cura. Solo hace falta un tratamiento sostenido con el seguimiento de un gastroenterólogo.
Recordá que podés encontrar esta especialidad en la Clínica Santa Isabel y sacar un turno fácilmente por teléfono, WhatsApp o el portal online.
Síntomas de la gastritis: ¿cómo identificarla?
Los síntomas de la gastritis pueden variar de una persona a otra, pero existen señales universales que indican que el revestimiento del estómago está sufriendo. Los más comunes incluyen:
Ardor o dolor punzante en la parte superior del abdomen (epigastrio), que puede mejorar o empeorar al comer.
Náuseas y vómitos, especialmente después de las comidas.
Sensación de saciedad precoz, es decir, sentirte lleno poco después de empezar a comer.
Indigestión y eructos frecuentes, con una sensación de pesadez que no desaparece con facilidad.
Inapetencia, es decir, una reducción en tus ganas de comer. Esto puede llevarte también a perder peso de forma involuntaria.
Signos de alerta
La gastritis erosiva es la forma más seria de la enfermedad. Ocurre cuando la inflamación no solo enrojece la mucosa, sino que llega a desgastarla, provocando erosiones superficiales similares a quemaduras o, incluso, úlceras.
La gastritis erosiva es la causa principal de sangrado estomacal. Si notás heces de color negro o vómitos con rastros de sangre, acudí a la guardia de la Clínica Santa Isabel de inmediato.
Causas principales y factores de riesgo
Para encontrar los tratamientos para la gastritis adecuados para vos, primero el médico debe identificar el origen de la enfermedad.
Infección por Helicobacter pylori, una bacteria muy común que infecta y degrada el revestimiento del estómago.
Uso frecuente de analgésicos no esteroideos (AINEs), como ibuprofeno o aspirina, que dañan la barrera protectora gástrica.
Consumo excesivo de alcohol, ya que esteque irrita y erosiona el revestimiento estomacal.
Estrés y ansiedad, factores determinantes en la llamada “gastritis nerviosa”.
Edad avanzada. El revestimiento del estómago tiende a debilitarse con el paso del tiempo.
Dieta para la gastritis: qué comer y qué evitar
Comer bien es sumamente importante para tratar la gastritis. La regla de oro es evitar todo aquello que estimule la producción de ácido en el estómago, como el café, las gaseosas, los cítricos, las frituras y los alimentos picantes o muy condimentados.
Pero entonces, ¿qué comer con gastritis?
Frutas cocidas o maduras (pera, manzana).
Carnes magras (pollo sin piel, pescado blanco) cocidas a la plancha o al horno.
Verduras hervidas (zanahoria, calabaza, zapallito sin semillas).
Arroz blanco y pastas simples.
Si necesitás asesoramiento en tu dieta para la gastritis, sacá un turno con un nutricionista en Clínica Santa Isabel.
Tratamientos para la gastritis
Los tratamientos para la gastritis incluyen:
Inhibidores de la bomba de protones. Son medicamentos que reducen la producción de ácido estomacal y permiten que la mucosa sane.
Antiácidos. Neutralizan el ácido estomacal que ya tenés, lo que te da un alivio inmediato en el momento del síntoma.
Antibióticos, si tenés una infección bacteriana por Helicobacter Pylori.
Cambio de hábitos alimenticios, como evitar los alimentos irritantes y comer despacio y en porciones pequeñas, pero frecuentes.
Terapia psicológica o consulta psiquiátrica, si sufrís de gastritis nerviosa.
¿Cómo curar la gastritis para siempre?
La gastritis crónica tiene cura en muchos casos, pero requiere compromiso con el tratamiento. Además, es fundamental evitar la reexposición a las causas de tu gastritis para evitar que reaparezcan los síntomas.
Gastroenterología en Clínica Santa Isabel
La gastritis, si no se trata, puede derivar en úlceras estomacales, hemorragias digestivas y anemia, entre otras complicaciones prevenibles. En la Clínica Santa Isabel, contamos con un equipo de gastroenterólogos para diagnosticarte y tratarte de forma certera.
No dejes que el malestar estomacal condicione tu vida. Agendá una consulta desde nuestro portal online de autogestión, por teléfono o WhatsApp y empezá a cuidar tu salud digestiva.